Vida en las nubes Venús? Kilian Vindel 29/09/20

Por Kilian Vindel - Astrolliurona / Astrobanyoles      

Instagram:  kilian_vindel_astrophotography     

 
 
Los hechos:

En fecha 14 de septiembre se publica en la revista NATURE ASTRONOMY un artículo bajo título "Phosphine gas in the cloud decks of Venus", firmado por varios investigadores Estadounidenses y Británicos, encabezados por Jane S. Greaves de la Universidad de Cardiff, y dónde afirman haber detectado fosfano en las capas altas de la atmósfera de Venus.

Según los autores no existe ningún mecanismo geoquímico o fotoquímico que explique la formación de tanto de fosfà en Venus por el hecho que su atmósfera es mucho oxidante.

Sugieren, pues, que lo fosfano podría ser un biomarcador, es decir, un compuesto químico, elemento o isótopo que proceda inequívocamente de la actividad biológica de un organismo.
 
Los matices:

El artículo, como hemos dicho, se publica en NATURE ASTRONOMY y no en la revista principal NATURE. Esto no desmitifica el artículo en si, pero no deja de ser relevando que lo publiquen en su revista secundaria.

La revista Science rechazó la publicación de este artículo.

En el propio "Abstract" del artículo, los investigadores hablan de "aparente presencia de fosfano (the apparent presence of phosphine (PH3)", dejando la puerta abierta a posibles errores en los procesos de medida y/o detección.
 
Qué es lo fosfano?:

Es un compuesto gaseoso incoloro, inflamable y muy tóxico con la fórmula química PH3. En la Tierra se puede producir en pequeñas cantidades a partir de la descomposición de la materia orgánica.
 
El método empleado por la "detección":

Los observatorios ALMA (marzo de 2019, Chile) y JCMT (junio de 2017, Hawái) han sido los encargados de observar las capas altas de la atmósfera de Venus, empleando el método de la espectroscopia y más concretamente el que se conoce como "el espectro de absorción".

"La espectroscopia" es la técnica que estudia la interacción entre la radiación electromagnética y la materia, mientras que "el espectro de absorción" de una materia muestra la fracción de la radiación electromagnética incidente que un material absorbe dentro de un rango de frecuencias.
 
Los precedentes:

El 16 de septiembre de 1967, y ya ha llovido, los investigadores HAROLD MOROWITZ y CARL SAGAN publicaban un artículo bajo título "Life in the Clouds of Venus? (Vida a las nubes de Venus)", en el que proponen la posible existencia de microorganismos en las capas altas de la atmósfera de Venus.

En "el Abstract" del artículo leemos "Mientras que las condiciones superficiales de Venus hacen que la hipótesis de la vida allá sea inverosímil, las nubes de Venus son una historia totalmente diferente. Cómo se señaló hace unos años, el agua, el dióxido de carbono y la luz solar, requisitos previos para la fotosíntesis, son abundantes a la cercanía de los nube"
 
Las dudas y la controversia:

Argumentum ad ignorantiam, es decir, la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia. Dedo de otro modo, que no se pueda explicar la presencia de fosfano por mecanismos gequímicos o fotoquímicos con las observaciones actuales y tomando como ejemplo el que pasa en la tierra, no quiere decir que otros mecanismos abióticos que desconocemos de Venus no lo puedan hacer.

Además, la concentración estimada de fosfano en estas nubes (~20 ppb (20 partes por cada mil millones)) genera incertidumbre, dadas las complejidades de las observaciones y las cantidades tan pequeñas, en términos porcentuales, de las que se hablan.

Las líneas espectrales de las atmósferas planetarias no son sencillas de observar desde la Tierra y es fácil confundirse con las líneas otros compuestos y elementos, algo que ya pasó con el metano marciano al ser estudiado desde observatorios terrestres.
 
Ambos observatorios, ALMA y JCMT, trabajan en el rango milimétrico del espectro, donde se puede observar una de las firmas espectrales de la molécula de fosfano (a 1,123 milímetros de longitud de ola). Las observaciones se realizaron el junio de 2017 usando lo JCMT y el marzo de 2019 con la red ALMA.


 
Las buenas noticias:

Venus ha vuelto. Sí. Desde que en 1984 la sonda soviética VEGA 1 penetrara a la atmósfera de Venus, sin ningún éxito remarcable, nuestro planeta vecino había caído en el olvido, entre otras razones por el interés creciente en Marte, y algunas de las lunas de Júpiter y Saturno, candidatas a albergar vida: Encelado, Europa o Titán.

Ha llegado la hora de volver a Venus, con tecnología punta e instrumentos más modernos, para profundizar en su conocimiento presente, pasado y futuro y explorar la posibilidad de vida en estas capas altas de su atmósfera.


En este sentido, aconsejamos seguir el futurista proyecto HAVOC de NASA.

 
 

Opinión personal:

Qué es la vida?

Nada me parece más fascinante que resolver si la vida es un accidente que solo ha acontecido en la Tierra o, al contrario, si la vida es la norma primera del Universo. Cualquier recurso que se destine a esta noble tarea, está más que justificado.

No tengo ninguna duda que nos movemos en el segundo escenario, un Universo apto y óptimo para albergar todo tipo de vida, la que podemos imaginar y la que no, la que podríamos detectar y la que no o con la que podríamos interactuar y con la que no.

 

Kilian Vindel - Astrolliurona / Astrobanyoles

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La línea del fosfano en Venus detectada por el observatorio JCMT